Síntesis del

Documento A/59/565 de Naciones Unidas (UN)

“Un mundo más seguro: la responsabilidad que compartimos”

ARTICULACIÓN FEMINISTA MARCOSUR

 

APORTE AL PANEL DE DEBATE “La reforma de la ONU” del Comité Beijing+10 de América Latina y El Caribe.

 

Introducción

En setiembre de 2003 el Secretario General de las UN, Sr.Kofi A.Anan, convocó un grupo de alto nivel de personas eminentes con el objetivo de evaluar las actuales amenazas a la paz y la seguridad internacionales, y formular recomendaciones para fortalecer a las UN a fin de que la Organización pudiera proporcionar seguridad colectiva para todos en el siglo XXI.

A continuación se presenta una síntesis elaborada a partir del documento A/59/565, titulado “Un mundo más seguro: la responsabilidad que compartimos”, surgido del trabajo del “Grupo de alto nivel sobre las amenazas, los desafíos y el cambio”.

Para intervenir como feministas en el debate político global, es imprescindible colocar en las agendas de nuestras organizaciones los desafíos y amenazas a los derechos humanos en el actual contexto del mundo. ¿Qué institucionalidad, qué marco nacional, regional y global garantiza el desarrollo de todos los derechos para todas las personas? ¿Cómo hacer sentir las voces de las organizaciones y movimientos sociales?

La síntesis que presentamos a continuación no pretende sustituir la lectura del documento, ni es una elaboración crítica del mismo, es exclusivamente un sumario de los principales temas abordados para estimular el debate y partir del mismo nivel de información. Aspiramos a que este debate en el marco de Beijing 10 sea el punto inicial para construir un proceso de incidencia política feminista en este debate y aportar elementos sustantivos desde nuestros movimientos a la Campaña “Nuestra ONU”.

Amenazas

Las mayores amenazas a la actual seguridad colectiva son:

· Las amenazas económicas y sociales, como la pobreza, las enfermedades infecciosas y la degradación del medio ambiente

· Los conflictos entre Estados

· Los conflictos internos, como la guerra civil y el genocidio

· La proliferación y el posible uso de armas nucleares, radiológicas y biológicas

· El terrorismo

· La delincuencia organizada transnacional

 

Conceptos clave

Las amenazas están interrelacionadas y trascienden las fronteras

La delincuencia organizada trasnacional coadyuva a muchas de las más graves amenazas a la paz y la seguridad internacionales. La corrupción, el tráfico ilícito y el blanqueo de dinero contribuyen a debilitar el Estado, impiden el crecimiento económico y socavan la democracia, creando un entorno propicio para el conflicto civil.

Los grupos terroristas internacionales se aprovechan de los Estados débiles para procurarse refugio. Reclutan voluntarios explotando los rencores avivados por la pobreza, la ocupación extranjera y la falta de derechos humanos y democracia. La pobreza, las enfermedades infecciosas, la degradación del medio ambiente y la guerra se refuerzan mutuamente en un ciclo mortífero.

La prevención de actos de terrorismo masivo exige un gran empeño en fortalecer los sistemas de seguridad colectiva, reducir la pobreza, luchar contra el extremismo, poner fin a los rencores de la guerra, detener la propagación de las enfermedades infecciosas y luchar contra la delincuencia organizada.

Para lograr la seguridad colectiva es indispensable contar con estrategias colectivas, instituciones colectivas y un sentido de responsabilidad colectiva. Ningún Estado, por más poderoso que sea, puede hacerse invulnerable, por sí solo, a las amenazas actuales. Es necesario un reconocimiento mutuo de las amenazas e implementar un sistema de seguridad colectiva eficaz, eficiente y equitativo para todos los Estados, independientemente de su ubicación geográfica, de sus recursos o de su relación con las grandes Potencias.

La prevención

El principal desafío para las UN y sus miembros consiste en implementar una marco de acción preventiva, para asegurar que de todas las amenazas las que son distantes no pasen a ser inminentes y las que son inminentes no lleguen a ser destructivas.

Los Estados siguen estando a la vanguardia de la respuesta a las amenazas actuales y es necesario redoblar los esfuerzos para mejorar su capacidad de ejercer su soberanía de una manera responsable. Ello implica que se deben invertir el tiempo y los recursos necesarios para prevenir el estallido o el agravamiento de un conflicto en una etapa temprana y la consiguiente adopción temprana de medidas de prevención. Para ello es imperativo que las UN trabajen coordinadamente con los varios programas bilaterales.

El desarrollo

El desarrollo es el fundamento indispensable para un sistema de seguridad colectiva en el que la prevención se tome en serio. Es esencial para ayudar a los Estados a prevenir o remediar el deterioro de la capacidad estatal, y así hacer frente a casi todo tipo de amenaza. La responsabilidad primordial del desarrollo económico y social corresponde a los gobiernos.

Propuestas

Teniendo como objetivo la prevención, se recomienda -en el caso puntual de la pobreza, las enfermedades infecciosas y la degradación ambiental- dos ejes principales: más recursos y acción, y nuevas iniciativas.

 

Más recursos y acción

Todos los Estados deberían reafirmar su compromiso con los objetivos de desarrollo del Milenio (2000) de erradicar la pobreza, lograr un desarrollo económico sostenido y promover un desarrollo sostenible. Las promesas deben plasmarse es recursos y medidas, y trascender meros gestos simbólicos.

Los muchos países donantes deberían fijar un calendario para efectivizar el 0,7% de su PBI a la asistencia oficial para el desarrollo

Ante las persistentes desigualdades en el sistema mundial de comercio, los miembros de la OMC deberían tratar de concluir la Ronda de Doha para el desarrollo a más tardar en 2006.

Los gobiernos acreedores y las instituciones financieras internacionales deberían ofrecer a los países pobres muy endeudados un mayor alivio de deuda, una reprogramación de los vencimientos y un mayor acceso a los mercados mundiales.

 

Nuevas iniciativas

Los donantes internacionales, en asociación con las autoridades nacionales y las organizaciones locales de la sociedad civil, deberían emprender una importante iniciativa mundial para reconstruir los sistemas locales y nacionales de salud pública en todo el mundo en desarrollo.

Las actuales estructuras mundiales de gobernanza en los ámbitos económico y social son lastimosamente inadecuadas para encarar los desafíos del desarrollo sostenible. Las consideraciones ambientales rara vez se incluyen en las estrategias de seguridad, desarrollo o asistencia humanitaria. Tampoco hay coherencia en las actividades de protección del medio ambiente en el plano mundial.

No hay actualmente ningún foro de alto nivel que ofrezca periódicamente a los dirigentes de las principales economías industrializadas y en desarrollo, la oportunidad de dialogar con franqueza, deliberar y resolver problemas.

En lo referente a los conflictos internos o entre Estados se destacan como recomendaciones a las UN:

Que el Consejo de Seguridad haga uso de la facultad que le confiere el Estatuto de Roma a remitir causas a la Corte Penal Internacional.

Todos los Estados deben firmar y ratificarlos tratados relativos a la protección de civiles: Convención sobre el Genocidio, Convenio de Ginebra, Estatuto de Roma Corte Penal Internacional y todas las convenciones sobre refugiados.

Aprovechar la experiencia de las organizaciones regionales en la elaboración de marcos normativos para proteger los derechos de las minorías así como para evitar el derrocamiento de gobiernos elegidos democráticamente.

Transparencia en la información proporcionada por los Estados Miembros (por ejemplo ante el Registro de Armas de las UN) y mayor comunicación entre éstos, las dependencias de las UN, el mundo académico y otras organizaciones internacionales.

Formación especializada a quienes actúen como mediadores en los conflictos y consolidación de una Comisión para la Consolidación de la Paz

Una mayor consulta de voces importantes de la sociedad civil, especialmente la mujer, a las que a menudo no se presta atención durante las negociaciones, y su mayor participación en el proceso de paz.

Asistir financiera y logísticamente a los Estados que salen de un conflicto para la consolidación de una paz sostenible a largo plazo.

Apoyar a quienes son más vulnerables en situaciones de conflicto armado, entre ellos las mujeres, los niños y los refugiados.

Investigar y denunciar las transgresiones de derechos humanos contra la mujer, ante la proliferación de la violencia sexual como arma en los conflictos.

 

En referencia a la proliferación de armas nucleares, radiológicas, químicas y biológicas se recomienda

Reducir la demanda mundial de dichas armas.

Muchos Estados poseedores de armas nucleares no han cumplido con los compromisos de desarme (art.VI del Tratado sobre la no proliferación de armas nucleares).

limitar el acceso de actores estatales y no estatales a las armas, sus materias primas y los conocimeintos para fabricarlas.

aplicación de medidas coercitivas por parte del Consejo de Seguridad

adoptar medidas nacionales e internacionales de defensa civil y protección de la salud pública

 

En referencia al terrorismo se sugiere:

llegar a un consenso en la Asamblea General para elaborar una definición que tenga alcance mundial.

Desarrollar mejores instrumentos de cooperación mundial contra el terrorismo, dentro de un marco jurídico que respete las libertades civiles y los derechos humanos.

Contrarrestar el extremismo y la intolerancia, entre otras cosas mediante la educación y la promoción del debate público.

Controles financieros

Tomar medidas para contrarrestar el extremismo y la intolerancia, entre otras cosas mediante la educación y el debate público

 

Para prevenir y evitar la delincuencia organizada trasnacional es necesario, entre otros aspectos:

Facilitar el intercambio de pruebas e información entre las autoridades judiciales nacionales

Cumplir con los pedidos de extradición

Que la Asamblea General apruebe un convenio internacional amplio sobre el blanqueo de dinero que tenga en cuenta el secreto bancario y los paraísos fiscales.

Que los Esados Miembros firmen y ratifiquen el Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y niños, y se tomen todas las medidas necesarias para aplicarlo eficazmente.

 

Énfasis para mejorar el funcionamiento de las UN

Es urgente ayudar a los Estados a mejorar la capacidad de encarar las amenazas contemporáneas, tarea que las UN debe desempeñar mejor. El inigualable poder de convocatoria de las UN le permite formular objetivos comunes de desarrollo y aglutinar a la comunidad internacional en torno a un consenso en la manera de alcanzarlos

Algunas Recomendaciones para mejorar las UN

· Mayor credibilidad, legitimidad y carácter representativo del Consejo de Seguridad de las UN. La inacción de las UN ante depuraciones étnicas y genocidios (Rwanda y Bosnia) socavaron el apoyo de los Estados miembros a la Organización.

· Centrar la atención en los problemas más apremiantes del momento y proporcionar atención, orientación normativa y recursos a los países que salen de un conflicto

· Introducir cambios en la Comisión de Derechos Humanos para restablecer su credibilidad y eficacia y centrar su atención en la protección de los derechos individuales. Hay Estados que son parte de la Comisión no para afianzar los DDHH sino para protegerse contra críticas o para criticar a otros. Se recomienda ampliar la composición de la Comisión para que sea más representativa.

· En cuanto al Consejo de Seguridad se recomienda su ampliación y se presentan dos modelos (A y B). A: 6 nuevos puestos permanentes, no habría mas puestos con derecho a veto, y 3 nuevos puestos no permanentes. B: No habría nuevos puestos permanentes y se crearía una nueva categoría de 8 puestos con mandato de 4 años y 1 con mandato de dos años ( no renovable) repartidos entre las grandes regiones del mundo con una distribución que da igual número de miembros a todas.

 

 

6. Observaciones

El documento elaborado por el “Grupo de alto nivel sobre las amenazas, los desafíos y el cambio” explica, contextualiza y ejemplifica las amenazas actuales a la seguridad colectiva y propone una serie de medidas para prevenirlas y combatirlas. Dichas medidas incluyen una mayor coordinación entre las organizaciones internacionales y las regionales, la necesidad de invertir más recursos y de concretar en los hechos lo acordado en los Tratados y Protocolos de alcance internacional.

El factor común de las recomendaciones hechas tanto a las UN como a los Estados Miembros es apelar a la comprensión y buena voluntad de los gobiernos y sus representantes para ceder sus intereses particulares y cuotas de poder a favor de la seguridad colectiva mundial.

En varios capítulos se enfatiza la importancia de la sociedad civil como actor válido para participar de los procesos de prevención de conflictos y catástrofes, pero poco se menciona su capacidad de organización para ejercer mecanismos de presión en las estructuras de poder.

Todas las recomendaciones realizadas en este documento se basan en un diagnóstico acertado de los principales desafíos actuales pero minimizan la estructura de poder económico, político y militar que ha llevado al mundo a una situación de amenaza e insustentabilidad actual.